lo que pasa es que hablando

de mariposas no hay dragón

ni mariposas, nunca hubo,

ni infancia, ni caballo grande, ni rosa,

uno mismo es el abismo,

metamorfosis, de lo mismo, cumple

uno ochocientos a cada instante,

llueve lluvia, siempre lluve lluvia

 

Gonzalo Rojas

 

SUMARIO